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lunes, 28 de abril de 2014

Lo que tenía que haber dicho


 Librería Desnivel.


César Pérez de Tudela- Socio de Honor del Glorioso Mester 


En la presentación del libro de Carlos Frías Valdés. Librería Desnivel.  9 de abril 2014
Otra vez estoy aquí presentando un libro de Carlos Frías.
Será al menos la cuarta presentación de su cuarto o quinto libro.
Se lo he dicho a él varias veces. Es un honor ser tu voz. Y  hablar sobre su persona afectuosa. Él escribe sus recuerdos y los ilustra magníficamente con cientos de fotos que nosotros miramos con ilusión e interés.
Carlos no habla, por eso le represento yo, que quizás hablo mucho, pero he de deciros en mi descargo que creo también mucho en las palabras, las escritas y las habladas, esas ondas que pronunciamos y lanzamos al aire, con emoción y estremecimiento.
Carlos Frías, para muchos, Don Carlos, no habla en los últimos tres años pero escribe y dice lo que debe de decir.
Precisamente en estos últimos tres años, Carlos Frías ha escrito más que nunca desde que no habla. Esa necesidad de decir lo que él descubre en su silencio
El mira y observa a unos y a otros:
- A Rolin, su gran amigo, siempre pendiente de su salud, de sus necesidades,
- A Guardiola, que cuenta con gracia sucesos y anécdotas, al Loro, castizo con planta torera… Y a esos irrepetibles compañeros de la escalada en la Pedriza, todos ellos expertos y bien dispuestos amigos
Carlos, Don Carlos, nombra bien, con cariño a sus numerosos amigos y conocidos, y es respetuoso con los otros cientos de personas, montañeros o no, que aparecen en esas fotografías que él busca como nadie sabe hacerlo mejor,  en archivos públicos, en colecciones privadas, en clubs de montaña, facilitándonos así el que nosotros podamos mirar hacia atrás y recordar el pasado, que es tan importante o más que el futuro, a pesar de lo que digan esos que solo piensan en el mañana y nunca en el presente.
El pasado condiciona el presente  que ya es el futuro.
Además, esto lo digo yo, los que tenemos la vocación de las cumbres sabemos que en esos triángulos –siempre mágicos- se junta el pasado, el presente y el futuro.
Él, Carlos Frías, sabe que el pasado es lo que verdaderamente nos pertenece, las situaciones que nos hicieron fuertes y felices, Y  que el futuro depende mucho de los fuimos, y de lo que dejamos atrás.
Eso de ver la cara y las vestimentas de nuestros compañeros de hace cincuenta, cuarenta o veinte años antes… tiene importancia, es decir nos importa…
Leer los renglones de Frías es aprender a pensar, quizás en muchos casos incluso a cambiar de opinión sobre tal o cual persona, siempre a mejor, porque Carlos Frías es generoso y creo que por sabio es bondadoso.
Mirar las fotos, leer las opiniones, nos hacen reflexionar y perseguir esa amistad que en otros tiempos no fuimos capaces de aprovechar. 
Es mejor ser amigo, ser leal, ser agradecido…
Carlos Frías no habla. Escribe. Al no hablar no se precipita como nosotros que nos enfadamos y decimos lo que no deberíamos. Él tiene tiempo para observar, pensar y decir escribiendo lo que su sabiduría le recomienda.
Carlos Frías no escribe mal de nadie, no como otros -nosotros- que siempre criticamos al prójimo, que según el filosofo Laín, Laín Entralgo, es el próximo, el otro al que deberíamos  tener siempre gran consideración.
 NO CAMINAMOS PARA LLEGAR, SINO PARA VIVIR EN EL CAMINO
SOLO EL ESFUERZO Y EL RIESGO REDIMEN AL HOMBRE DE SU PEQUEÑEZ
EL SER SE FUNDA EN EL LENGUAJE
¡¡Confía siempre en todo aquello que sea difícil!!
UTILIZA LA PALABRA EXACTA QUE DEFINE LA VERDAD. ES EL LENGUAJE DE LOS POETAS
NOS SEPARAMOS DE LA ESENCIA AL SEPARNOS DEL PELIGRO
LA VIDA ES RETO Y SENTIDO DE MISION
EN LA MONTAÑA LOS ALPINISTAS NO MUEREN, SE MATAN PARA ESCAPAR DE LA MUERTE

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