Loading...

jueves, 27 de noviembre de 2014

Turismo de interior por la frontera hispano portuguesa

Turismo de interior por la frontera hispano portuguesa

Por Juan Francisco Rivero Dominguez
Director Gloriosa Gaceta del Mester


            Nuestra asociación, como todos sabemos, promueve el turismo de interior con todas sus consecuencias positivas.

            Recientemente las Universidades de Extremadura, Vigo, Salamanca y Huelva se unieron para estudiar en profundidad el turismo de frontera, estudiando en profundidad desde diversos aspectos el turismo en la raya luso – española, de 1.234 kilómetros de longitud. El estudio, en el que participan profesionales de estas universidades está dirigido por el catedrático de Análisis Geográfico Regional de la Universidad de Extremadura, Antonio Campesino.

            El programa, denominado TURFRONT, está financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad, el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y el Gobierno de Extremadura. Las últimas jornadas de este programa (2012 – 2014), dirigidas a empresarios, instituciones y agentes turísticos,  se acaban de celebrar en la sede de la Fundación “Mercedes Calle – Carlos Ballestero”, en plena ciudad antigua de Cáceres- Patrimonio de la Humanidad- y en ellas han participado profesionales llegados de toda España, además de alumnos de turismo y de otras materias de la Universidad de la región.

            Hubo ejemplos interesantes impartidos por el consultor turístico Carolino Tapadejo, que había sido presidente de la Cámara Municipal de Castelo de Vide (alcalde), una ciudad portuguesa cercana a Valencia de Alcántara, quien habló sobre las perspectivas de cooperación transfronteriza en las relaciones del turismo de frontera.

            Varios investigadores expusieron sus trabajos sobre los flujos fronterizos en la zona gallega, castellanoleonesa, extremeña y onubense. No se olvidó el diseñador del programa de tratar ampliamente las políticas turísticas en la Raya de la EUROACE (la Eurorregión de Alentejo y Centro (Portugal) y Extremadura, para concluir con una puesta en valor de las experiencias empresariales a ambos lados de la frontera, como el barco el Balcón del Tajo; un safari fotográfico por el tajo internacional, la labor realizada por los empresarios turísticos integrados en CETEX (Confederación Empresarial de Turismo de Extremadura) o la que realizan las dos diputaciones de la región.   

            En otras ediciones, estas jornadas se han  celebrado en Huelva (abril de 2014) y en septiembre de 2013 en Guarda (Portugal). Es sin duda el estudio de interior de una amplia gama de situaciones que se dan a lo largo de los 1.234 kilómetros de la frontera más antigua de Europa y aún desconocida para muchos españoles y portugueses y no digamos para los europeos.


Recientemente se han reunido en Cáceres los miembros de la Red Ibérica de Entidades Transfronterizas, más conocida por RIET, que también estudian desde óptica esta clase de turismo de interior. En la ciudad cacereña  hablaron de las conexiones entre España y Portugal a través de Extremadura, sin olvidarse del problema que ahora concierne mucho al flujo turístico y es que para recorrer las autovías lusas hay que pagar un dinero, sin que el conductor sepa la mayoría de las veces dónde se ha de abonar la cantidad estipulada, con la consiguiente sanción si no se hace y el retraimiento de los viajes. También se habló de ampliar los tramos navegables de los ríos comunes. Miño, Duero, Tajo y Guadiana. Algo importante para el turismo de interior.

Pongamos que hablo de Madrid

Pongamos que hablo de Madrid
Jesús García y Jiménez


Cuando creemos saber todo, cuando esta errónea percepción nos acerca al mayor de los absurdos al 
proclamar con falsa modestia que somos conocedores de una ciudad obviando su historia, acabaremos por darnos cuenta que esta historia, ¿y porque no sus chascarrillos gratuitos?, ha sido necesaria para percibir cualquier urbe tal y como la vislumbramos en el presente.

Del mismo modo que no es igual visitar un museo sin guía como al contrario hacerlo acompañado de alguien cuya erudición nos pueda explicar sus piezas expuestas, no es tampoco lo mismo pasear por una ciudad,  cualquiera que sea y por poca importancia que se le quiera dar, cuando alguien enamorado de ella nos la transmite con su historia y sus misterios.

Nuestras vías son fugaces, una capa infinitesimal añadida a la montaña de vidas ciudadanas que nos han precedido, pues mientras nosotros pasamos y la ciudad permanece siempre acumulando nuevos relatos. Igualmente existe un ingente aluvión de libros que de forma entretenida alejada de academicismos nos explican, nos narran, todo aquello que permanece oculto y silencioso, que ocurrió en alguna ocasión cayendo en el olvido cotidiano, y que por arte de magia hace que la ciudad cobre nuevas, y a veces, e inopinadas dimensiones.

PONGAMOS QUE HABLO DE MADRID

 De Madrid, al que Mesonero Romanos, Blanco Tobío o el inclusive controvertido Premio Nobel, C.J Cela, tildaron en su momento de Poblachón Manchego, guarda kilométricas páginas sobre las que muchos grandes y pequeños escritores vertieron en sus crónicas y leyendas ríos de tinta para guardar el recuerdo de su esencia, sus gentes, tradiciones y su historia; una historia capitalina que se percibe a flor de piel en sus rincones, calles, monumentos y todo aquello que engloba la esencia del patrimonio de por el que se conoce el Viejo Madrid.

La personalidad cambiante de sus barrios, recorrer desde Chamberí a Malasaña, de Puerta del Sol a Chueca, de Atocha a Lavapiés, el Rastro, y el cogollo de la Plaza de la Villa que preside la esbelta torre de los Lujanes, frente al edificio que hasta no hace muchos años albergó al Ayuntamiento de la Villa y Corte… allí en el nudo conocido como Madrid de los Austrias todo se muda diferente con una personalidad definida, una historia pretérita grabada en sus muros que a pesar de cambios urbanísticos permanece fiel a su historia, sus secretos mejor guardados. Cafés de tertulia, aunque sobreviven pocos, la historia se encarga de recordarnos su extinta ubicación y los personajes reunidos en torno a sus mesas de mármol coronadas por una redoma de agua del Lozoya. Leyendas de la Calle del Desengaño, de la Cabeza… donde lo tétrico ronda con lo macabro. La estatua del Retiro, la que se dice única en una capital del Mundo, como la erigida al diablo con el nombre del Angel Caído y para mayor “coincidencia”  a 666 metros sobre el nivel del mar.

La Plaza Mayor, antigua Plaza del Arrabal, de la que dicen que se construyó solo en dos meses y… sobre una laguna, la llamada Laguna de Luján una vez desecada, vaya usted a saber que más nos cuenta la historia, o la leyenda, aunque verdades las hubo como los autos de fe que tuvieron aquel escenario donde mandaron a lo hoguera a infieles sambenitados, o reos ilustres que colgaron de la soga en el patíbulo, claro está antes de colocar la estatua ecuestre de Felipe III, Tres graves incendios sufrió esta plaza que tanto rivalizó con la Puerta del Sol, más conocida por los bocadillos de calamares que por la famosa y cacareada frase del relaxin cup…. La plaza de la Cruz Verde, a espaldas de Callao, donde partían las comitivas de la Inquisición.  La Calle Desengaño, ya citada, trotadero de busconas que miran sin importancia el rotulo de azulejos de esa calle, cuyo nombre surge de una leyenda de hace 500 años cuando unos espadachines pendencieros quitaron el velo a una cierta dama… cuyo gran desengaño fue ver un rostro momificado. O de aquella macabra cabeza cortada cuya, también citada, leyenda da nombre a una calle del barrio de Lavapiés. La simple atracción de espejos cóncavos y convexos del famoso Callejón del Gato (Álvarez Gato), Panteón de Hombres Ilustres, tan desconocido y que se alberga anexo al claustro de los dominicos en Atocha.

La placa del kilómetro 0 en la Puerta del Sol, colocada en la primera mitad de 1950, lugar inconfundible para la primera cita o su alternativo del indultado luminoso de Tío Pepe, que ahora goza de titulo al declararse Bien de Interés cultural… como suena. Un templo egipcio, Debod, que vino de oriente a asentarse en el espacio que ocupó el Cuartel de la Montaña y erigirse en el monumento más antiguo de Madrid. La historia de un bandolero, el célebre Luis Candelas, la rememora una tasca de la calle Cuchilleros al pie del arco de mismo nombre, unos pasos más allá Botín que presume no solo de ser el restaurante más antiguo de España, pues figura en el Libro Guinness de los Records como el más antiguo del mundo. El edificio de Telefónica, edificado en 1929 siendo el más alto de Madrid hasta 1953 que otro importante edificio le robó tal dignidad, y no solo fue ese latrocinio, casi 50 años más tarde su presidente Juan Villalonga le sustrajo la tilde al logo, dejándole ortográficamente incompleto.
Un gran privilegio contar con la catedral más moderna de España y posiblemente del mundo, la cual rivalizó su tiempo de construcción, o acaso superó al Monasterio del Escorial, sita frente al Palacio de Oriente, que desde Carlos III ocupa el sitio que dejó vacante el antiguo Alcázar que ardió en la Nochebuena de 1934. Es la residencia real, a pesar de que los Reyes no habitan en él. Patrimonio religioso más abundante de lo que se piensa, hasta unas ruinas románicas en el Retiro, y la cantidad de de iglesias, conventos y patrimonio similar que cayó bajo la piqueta de los nuevos tiempos para dar paso a principios del Siglo XX a la Gran Vía, que supuso, incluyendo los edificios citados, la demolición de casi trescientas casas, quince calles desaparecidas, nueve mil metros de aceras levantadas, veintinueve mil metros de adoquines; en total se necesitaron más de cuarenta años para terminar los 1306 metros de su trayecto. 

Y como no, la joya de la corona que vertebra Madrid, con sus históricos puentes, es aquel llamado aprendiz de río por Quevedo, mientras Tirso de Molina hablaba de él de esta manera  «Como Alcalá y Salamanca tenéis, y no sois colegio, vacaciones en verano y curso sólo en invierno». Ellos quizás solo conocieron un viejo Manzanares agotado y cansado en su paso por Madrid. Pero la historia no se queda en el pasado: si la “cosa” más antigua que Madrid, descartando el templo egipcio, son como reseña las ruinas de la muralla del siglo IX, su interés llega a temas contemporáneos, como son las cuatro torres del Business Área, la famosa línea del cielo.


Tras un recorrido a la pata-coja por la capital, que trece siglos la contemplan, ahora nos queda una pregunta ¿Existe alguien que conozca Madrid? Si el centro lo tiene trillado puede continuar con los barrios periféricos que algo más encontrará. Garantizado. 

XXVI Cena Aniversario del Glorioso Mester

Fotografía de familia

Como es tradicional, tras la Cena Aniversario que celebra el Glorioso Mester en esta ocasión el número 26 de su historia se realizó la fotografía de rigor, únicamente de los asociados, a los que desde estas líneas les damos las gracias por su asistencia.

El evento se celebró en el Hotel Paseo del Arte (Salón Atocha) con una participación de 60 comensales-

Gloriosa Gaceta del Mester. Noviembre 2014

Gloriosa Gaceta del Mester
EJEMPLAR DE NOVIEMBRE 2014

Ya está a disposición el último número de esta publicación



Puede accederse y descargarse en PDF en cualquiera de estos enlaces:

A través de nuestra web www.gloriosomester.com enlace:
https://www.dropbox.com/sh/39egiatbddxg7oh/AABPuhsbPLSQwp9meL5wqeGZa/2014.11%20Gaceta%20de%20Noviembre%202014.pdf?dl=0


Petición de suscripciones gratuitas al correo


Gracias a todos nuestros lectores

lunes, 28 de abril de 2014

 Las Canales Oscuras del Almanzor

CIRCO DE GREDOS

 

Por César Pérez de Tudela

Miembro del Glorioso Mester

 


“Gredos y es Primavera” del Libro “Mi Lucha por la

 Montaña” Editorial Católica junio 1972


César Pérez de Tudela y Bernabe Aguirre López
En la cumbre del Pico Urriellu (Naranjo de Bulnes)
Así se titulo mi artículo en la revista “Peñalara” en el número 364,  del año 1965, hace casi 50 años, incluido en el libro mencionado y publicado por el Diario Ya de aquellas fechas.

Luz y sombra por las tétricas canales del Almanzor, después de haber recorrido todo el Circo de Gredos, en un derroche formidable de facultades, Carlos Soria y este autor, César Pérez de Tudela,  buscan a un hombre: Manuel Moreno Fernández del Club alpino Español, que desapareció hace cuatro días, por lo que la esperanza de encontrarle con vida es escasa. Ambos descienden decididos por el pasillo de de hielo y nieve  que bordea el Cuerno del Almanzor, por las llamadas “Canales Oscuras”
Inquietos van presintiendo el fin de la larga búsqueda…  y corren canales abajo, viendo de pronto  clavado en la nieve el piolet del compañero perdido, prueba cierta de su caída… Siguen descendiendo  encontrando  los guantes, las gafas, un mechón de pelo en una roca, un trozo de anorak y su reloj… El veloz deslizamiento de su cuerpo ha alcanzado la frontera indecisa en la que entremezcla la sombra y la luz. La muerte no es aún un hecho cierto, pero se retiran las posibilidades de vida… Pérez de Tudela y Carlos Soria van respirando en toda su intensidad la tragedia del ambiente… y antes del último salto del cuerpo caído aparece su mochila azul…
Y abajo cuando el valle se abre, un cuerpo roto y doblado espera sin esperanza… La caída  de 400 metros y el salto final han sido necesariamente mortales.

Extraño día aquél. La montaña blanca y negra, la belleza del brusco paisaje,  dibujan un despertar doloroso y difícil para Soria y Pérez deTudela…


-¡Hay que subir el cadáver!


Nadie ha debido de ver o escuchar las bengalas que han tirado pidiendo ayuda… Y con esa fuerza sobrehumana que Dios concede a quienes lo necesitan,  el cuerpo del compañero es izado acrobática y casi inexplicablemente por el precipicio nevado…sufriendo cuando el cuerpo muerto se atasca, 0 su cabeza roza con las rocas…

Antes de alcanzar la “Portilla del Crampón”,  una decena de penitentes acude en su ayuda y entre todos arrastran el cuerpo, del que ya no se desprende pensamiento, ni amor, camino de una tumba en donde la tierra y el viento puedan cubrirla de rosas…


En estas mismas canales del Almanzor tuvo lugar hace unas semanas la muerte de tres alpinistas del club Peñalara, fatalmente caídos

Con autorización del autor http://blog.cesarperezdetudela.com/category/noticias-y-comentarios/page/2/

Lo que tenía que haber dicho


 Librería Desnivel.


César Pérez de Tudela- Socio de Honor del Glorioso Mester 


En la presentación del libro de Carlos Frías Valdés. Librería Desnivel.  9 de abril 2014
Otra vez estoy aquí presentando un libro de Carlos Frías.
Será al menos la cuarta presentación de su cuarto o quinto libro.
Se lo he dicho a él varias veces. Es un honor ser tu voz. Y  hablar sobre su persona afectuosa. Él escribe sus recuerdos y los ilustra magníficamente con cientos de fotos que nosotros miramos con ilusión e interés.
Carlos no habla, por eso le represento yo, que quizás hablo mucho, pero he de deciros en mi descargo que creo también mucho en las palabras, las escritas y las habladas, esas ondas que pronunciamos y lanzamos al aire, con emoción y estremecimiento.
Carlos Frías, para muchos, Don Carlos, no habla en los últimos tres años pero escribe y dice lo que debe de decir.
Precisamente en estos últimos tres años, Carlos Frías ha escrito más que nunca desde que no habla. Esa necesidad de decir lo que él descubre en su silencio
El mira y observa a unos y a otros:
- A Rolin, su gran amigo, siempre pendiente de su salud, de sus necesidades,
- A Guardiola, que cuenta con gracia sucesos y anécdotas, al Loro, castizo con planta torera… Y a esos irrepetibles compañeros de la escalada en la Pedriza, todos ellos expertos y bien dispuestos amigos
Carlos, Don Carlos, nombra bien, con cariño a sus numerosos amigos y conocidos, y es respetuoso con los otros cientos de personas, montañeros o no, que aparecen en esas fotografías que él busca como nadie sabe hacerlo mejor,  en archivos públicos, en colecciones privadas, en clubs de montaña, facilitándonos así el que nosotros podamos mirar hacia atrás y recordar el pasado, que es tan importante o más que el futuro, a pesar de lo que digan esos que solo piensan en el mañana y nunca en el presente.
El pasado condiciona el presente  que ya es el futuro.
Además, esto lo digo yo, los que tenemos la vocación de las cumbres sabemos que en esos triángulos –siempre mágicos- se junta el pasado, el presente y el futuro.
Él, Carlos Frías, sabe que el pasado es lo que verdaderamente nos pertenece, las situaciones que nos hicieron fuertes y felices, Y  que el futuro depende mucho de los fuimos, y de lo que dejamos atrás.
Eso de ver la cara y las vestimentas de nuestros compañeros de hace cincuenta, cuarenta o veinte años antes… tiene importancia, es decir nos importa…
Leer los renglones de Frías es aprender a pensar, quizás en muchos casos incluso a cambiar de opinión sobre tal o cual persona, siempre a mejor, porque Carlos Frías es generoso y creo que por sabio es bondadoso.
Mirar las fotos, leer las opiniones, nos hacen reflexionar y perseguir esa amistad que en otros tiempos no fuimos capaces de aprovechar. 
Es mejor ser amigo, ser leal, ser agradecido…
Carlos Frías no habla. Escribe. Al no hablar no se precipita como nosotros que nos enfadamos y decimos lo que no deberíamos. Él tiene tiempo para observar, pensar y decir escribiendo lo que su sabiduría le recomienda.
Carlos Frías no escribe mal de nadie, no como otros -nosotros- que siempre criticamos al prójimo, que según el filosofo Laín, Laín Entralgo, es el próximo, el otro al que deberíamos  tener siempre gran consideración.
 NO CAMINAMOS PARA LLEGAR, SINO PARA VIVIR EN EL CAMINO
SOLO EL ESFUERZO Y EL RIESGO REDIMEN AL HOMBRE DE SU PEQUEÑEZ
EL SER SE FUNDA EN EL LENGUAJE
¡¡Confía siempre en todo aquello que sea difícil!!
UTILIZA LA PALABRA EXACTA QUE DEFINE LA VERDAD. ES EL LENGUAJE DE LOS POETAS
NOS SEPARAMOS DE LA ESENCIA AL SEPARNOS DEL PELIGRO
LA VIDA ES RETO Y SENTIDO DE MISION
EN LA MONTAÑA LOS ALPINISTAS NO MUEREN, SE MATAN PARA ESCAPAR DE LA MUERTE