CHINCHÓN: MUCHO MÁS QUE ANÍS Y AJOS
Por Miguel Ángel Uceda
Jefe de Redacción GLORIOSA GACETA DEL MESTER
A
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manece
el 19 de enero gris y encapotado, llueve sobre la capital; lluvia persistente
que nos acompañaría visiblemente durante caso todo el recorrido. Las gotas de
lluvia con su monotonía hieren en hilera los cristales del autobús mientras
recorremos los cuarenta y cuatro kilómetros de distancia que nos separa de la
muy noble ciudad de Chinchón.
Como
urbe moderna y relativamente poblada, con casi casi 5.500 vecinos censados,
cuenta prácticamente con todo tipo de servicios
Ningún
dato se escapa a nuestra atención, desde esa historia que comienza poco después
del año mil con las repoblaciones de Alfonso VI de León, y la que ha
contemplado su Plaza Mayor, conocida localmente como Plaza de los Toros, desde
sus 234 balconadas de madera, que allí llaman “claros” que a principio de los
años cincuenta del pasado siglo fue testigo del rodaje de unas escenas con
Mario Moreno (Cantinflas) de La vuelta al
mundo en 80 días. Hasta una coronación real, la de Felipe V. Divisar algo
que se antoja curioso, como una iglesia sin torre y una torre sin iglesia;
recordar que allí se celebró la primera corrida taurina con motivo de la
celebración de los esponsales de Felipe el Hermoso y Juana, la hija loca de los
Reyes Católicos.
Castillo de Chinchón |
Y si no teníamos bastante con las destilerías de anís, hemos de recordar que la duquesa Ana de Osorio trajo del Perú quina para curarse de los males que contrajo en las entonces colonias, dando lugar al célebre licor de quina conocido actualmente, y que en Chinchón llamaron los polvos de la condesa.
De
su castillo, que visitamos de entrada, sabemos que fue edificado en la segunda mitad del siglo
XVI por orden de Diego Fernández Cabrera III, conde de Chinchón. Su aspecto
responde a las características propias de la arquitectura renacentista. Robusto
y muy horizontal, buscaba evitar el fuego de artillería enemigo. Los muros en
talud obedecen a la intención de dificultar el acceso de zapadores. El castillo
fue abandonado en el siglo XVIII tras ser residencia de los condes de Chinchón
durante doscientos años. La guerra de Sucesión supuso el comienzo de su deterioro
final ya que las tropas imperiales del marqués de la Mina lo asediaron y
destruyeron. Su último uso en el siglo XX fue como fábrica de licores. En 1520,
los comuneros atacaron el castillo del vasallo de Carlos V y lo destruyeron. La
reconstrucción la dirigió don Fernando Cabrera y Bobadilla I Conde de Chinchón.
En 1706, como consecuencia del apoyo del pueblo a la causa de Felipe V, las
tropas del archiduque Carlos causaron graves destrozos en el castillo. Mientras
tanto, el pueblo había ido creciendo en importancia, los edificios barrocos son
de este período, y la Plaza Mayor se consolidaba como centro del poder público.
Años
antes y concretamente en 1498 los entonces aldeanos de Chinchón se
"mudaron" a lo alto de la colina más próxima debido a una infección
de mosquitos dando lugar con ello una reconstrucción total del pueblo. De ahí
se puede observar que la Plaza Mayor es irregular debido a que en esa época las
plazas mayores eran irregulares y alrededor de las casas al principio se
guardaba el ganado para que los ganaderos que vivían en la Plaza Mayor pudieran
verlo sin salir de su casa (desde el balcón). Gracias a ello evolucionó y con
ello es obvio decir que el ayuntamiento era una antigua casa de un ganadero que
se compró en su tiempo para una sala de reunión del pueblo para debatir los
problemas del mismo.
El
recorrido urbano que comenzó rayando las 11 de la mañana y que también nos ha permitido
contemplar un lienzo de Francisco de Goya que alberga la iglesia parroquial de
la Asunción (Cuya construcción se inició allá en 1534 como capilla adosada al
palacio condal con un proyecto de arquitectura gótica, de manos de Alonso de
Covarrubias) finaliza minutos después de la una del medio día (afortunadamente
mucho antes el tiempo meteorológico nos ha dado una tregua) nuestro anfitrión y
guía Pepe Fernández Palacios, historiador y guía de la vieja guardia del
Glorioso Mester, ha sido magnánimo con nuestras personas, ya demasiado mojadas
por fuera, para concedernos la gracia de tomar unos vinos de la tierra y poder
hacerlo por dentro antes del yantar, en cuanto a mojarse se refiere.
Como
no podía ser menos a eso de las dos de la tarde el restaurante La Casilla, sito
en la calle Grande 32, nos abre sus puertas para que el contingente de nuestra
entidad pueda dar cuenta de un almuerzo típicamente chinchonense, de esos que
calman las hambres más desaforadas.
Posteriormente
y a la hora muy taurina de antaño, que son las 5 de la tarde, en el Centro
Municipal de Cultura tiene lugar la conferencia Goya, Chinchón y la Condesa, a cargo también de Fernandez Palacios.
Dicha
ponencia reflejó unos aspectos totalmente desconocidos tanto del municipio como
de los personajes que salieron a colación en la misma. Este acto constituía en
si el verdadero objetivo de la actividad.
Anochecía
a nuestra salida y apenas llovía en la calle, un opcional refrigerio; junto a la rotonda a la entrada del municipio
nos espera el bus de nuestros colaboradores de la empresa Cartur que nos
retornaría a la Villa y Corte.
En
esta Gloriosa actividad viajera, por méritos propios, se entregaron diplomas
Gloriosos de reconocimiento tanto a la Oficina de municipal de Turismo que se
entregó en el acto final en manos de la alcaldesa del municipio Dª Luisa M.
Fernández, como al Restaurante la Casilla tras los postres.
José Fernández Palacios, Jesús García y Jiménez y Luisa Mª Fernández (Alcaldesa de Chinchón) |
La
organización del evento vespertino contó con la colaboración de la Concejalía
chinchonesa de Cultura, la Asociación de amigos de la Biblioteca y Archivo
Histórico de Chinchón y, por supuesto, del Glorioso Mester, que en esta actividad ha puesto de
relevancia que Chinchón, es algo más que anís y ajos.
Antes de las pasadas Navidades, la alcaldesa de la
ciudad de Chinchón Dª Luisa María Fernández y
Fernández, concedió una entrevista al Glorioso Mester, por medio de sus
socios José Fernández Palacios y Jesús García y Jiménez en la que desinteresadamente ofreció su colaboración a través de la Sra.
concejala de Cultura para la celebración de la conferencia que puso el broche
de oro a esta actividad.
gran actividad, jornada completa en todos los sentidos; destacar y agradecer a nuestro socio y amigo Pepe por su empeño en darnos a conocer mejor Chinchón y su entorno. Miguel
ResponderEliminarOK
EliminarLo corroboro Miguel.
ResponderEliminarBuen post Miguel Ángel describes perfectamente la actividad realizada
Saludos Jesús García
ok
EliminarSigo opinando que debemos ampliar esta actividad cuanquier otro día
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