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jueves, 29 de septiembre de 2011

La Brújula - Por Apuleyo Soto

EL PUNTO
LA BRÚJULA.

Por Apuleyo Soto
(Redactor  Gloriosa Gaceta del Mester)

L
a brújula, ¡qué palabra tan significante y tan significadora! Brújula para marear y terrear, para ascender a los cielos altivos y descender a los valles ínfimos, sin extraviarnos en el camino de la existencia cotidiana, si conllevamos ese artilugio minúsculo, sea en el bolsillo, sea en el macuto o mochila de andar y ver y supervivir.

La dichosa palabra “brújula” comienza como bruja, y bruja es que sabe conducirnos sin escoba adónde queramos ir por  los cuatro puntos cardinales de la cartografía, con verdad, belleza, bien y arte por delante. Algo así nos marcaron Sócrates, Platón y Aristóteles.

Vuelvo de noche de la presentación de “La Brújula”, una colección de “libros de valores” que edita “San Pablo” en Madrid para el mundo de habla iberoamericana y vuelvo sorprendido y admirado por la hermosa velada literaria con que nos han obsequiado los editores a los muchos y notables asistentes, en su salón de Protasio Gómez, número 15, y en la que han competido el ingenio y el humor con la gracia y el sentimiento, gran sabrosura intelectual y emocional. (De los canapés posteriores no quiero ni hablar, ya os los imagináis a la luz de la luna del veranillo de San Miguel, con música clásica de fondo “verde que te quiero verde”).

Protagonista del evento, Leticia de Leonardo, una joven escritora hispanoitaliana que, desde niña, sólo quería eso, fabular, contar cuentos para despertar a la gente en vez de dormirla, como reseñó en su introducción Paloma Orozco, la directora, al darle la alternativa, como premiada en el concurso que patrocina el Banco de Santander, “un banco con alma”, dijo alguien.

No, el diccionario no es un “cementerio” (Cortázar)
 

No, el diccionario no es “un cementerio” (Cortázar) sino un vivero, y ahí está la Nueva Gramática de la Lengua Española, publicada ahora mismo por la Real Academia que la pule y da esplendor. Escribir es vivir, o al revés, da lo mismo, resulta que la lengua se regenera, y lo vimos y oímos en la boca de Fernando Lalana, “el Cervantes chico”, Pedro Miguel Fraile, José Luis de S.M. y otros más igual de discursores proeminentes.

Atentos, lectores, a “La esfera de cristal de Murano”, III Premio “La Brújula” infantil-juvenil, paternal-maternal. No defrauda. Alienta.

1 comentario:

  1. Querido Apuleyo:
    Siempre tan genial como arquitecto de las letras.
    Creo que te mereces un sillón de letra mayúscula en la RAE.
    Abrazos
    Santiago Lupión

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