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domingo, 26 de diciembre de 2010

Sencillo como la vida misma

POR JESUS GARCÍA Y JIMÉNEZ
DEL GLORIOSO MESTER
E
S lunes, mañana para más  datos, muy temprano tanto que los trasnochadores muertos vivientes de la resaca de ese novedoso Hallowen español regresan de la fiesta, aprendices de vampiros desgarrados por el exceso de trago caminan tambaleándose bajo la persistente lluvia que no ha parado en toda la noche acompañada con viento en tono bemol.  Ni que decir tiene que hoy se conmemora en el calendario el conocido día de Todos los Santos, día crucial donde los floristas hace su “Noviembre” a precios de escándalo y los pasteleros se apuntan al carro alcista pecuniario con esos dulces  típicos de  época que bajo el nombre de Huesos de Santo o Buñuelos de Viento hacen más propio que esa importación anglosajona ya mencionada de “Jalogüin”.
 Y es cierto, nuevas formas de diversión para cambiar la terrible Noche de ánimas estordidas del Purgatorio por algo más divertido en que los tiernos infantes recorren las puertas de las casas conminando a sus moradores bajo el “Trato o Truco” a recibir dulces o alguna una propinilla en menudo. La harina de otro costal es la fiesta carnavalesca al más puro estilo de Vlad el Empalador y sus secuaces en compañía de Don  Carnal divorciado de doña cuaresma. ¿Y por qué no? Tampoco son los aquelarres de Zugarramurdi ni los conclaves brujeriles de Salem.
Ahora no hay problema, y bendito todo lo que sean fiestas, al menos nos sirven para disfrazarnos con la máscara de alegría que nos tapa los ojos de algún modo de la tristeza del ver el negro panorama cuotidiano.
Ya se acabó el repicar en los pequeños pueblos con el toque lúgubre  difunto en sus frías noches, cuando en un rincón de la casa se encendían lamparillas para apaciguar a esas ánimas mencionadas. Lo que no se si los paisanos gallegos utilizarían algo así para evitar a la Santa Compaña.
Aunque dicen que hay quien no cree en las brujas, aunque haberlas… “, leí en cierto lugar de los famosos corchetes del Santo Oficio, léase Santa Inquisición y perdón por lo de Santa. Que a los atardeceres de los sábados iban oteando chimeneas, y no por sorprender a alguna brujilla saliendo por ella montada en su escoba utilitaria, mucho menos que eso. Pues una chimenea apagada denotaba que ese sábado no se cocinaba en ella, por lo tanto sus moradores serían condenados por judíos herejes celebrando su Sabbat. ¿Ingenioso? ¡NO! Sencillo como la vida misma.
Y es que la verdad ¿Que diría maese Torquemada y sus secuaces ante la celebración de estos festejos presuntamente sacrílegos? Particularmente prefiero no imaginarlo, pues no creamos que la Santa Inquisición ha desaparecido de la faz de la tierra, NO, ni mucho menos, sigue existiendo en todo el Orbe Católico, ahora más descafeinada, se denomina Congregación para la doctrina de la Fe, que me lo ha contado el cura de mi pueblo que es un poco “rojillo”.  Ahora, según referencias se dedican entre otras cosas a eso de los divorcios millonarios del Tribunal de la Rota, vamos como dijo el Arcipreste de Hita: Donde hay mucho dinero hay mucha bendición.
Pero no lo vamos a dejar así, y sin desviarnos del turismo, amigo viajero, si quieres vivir una experiencia festiva a lo bruto en plan brujeril y otros etcéteras visita en cierta época la villa de Cervera (Gerona) exáctamente el último sábado de Agosto, y pregunta por  Carrer de las Bruxes, eso sí que es un jalogüin fuera de temporada y a lo bestia. Tan real como la vida misma. Vale.

Están invitados a un paseo por Cervera. ¿Se atreverían en hora nocturna tardía pasear en solitario por el Carrer dels Bruxes?

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